Eliminar algas verdes de la piscina en 48 horas

Una piscina verde se recupera sin vaciarla, pero con un orden concreto: cepillar, corregir pH, dar un choque de cloro y filtrar sin parar. Saltarse el orden es la razón más habitual de que el agua siga verde al segundo día pese a haber echado producto de sobra.
Por qué aparecen las algas
Las algas necesitan tres cosas para instalarse: luz, nutrientes (materia orgánica, a veces fosfatos de productos de jardín o cosmética) y ausencia de un cloro que las controle. Con el pH por encima de 7,6 el cloro pierde buena parte de su capacidad desinfectante aunque el test marque una cantidad aparentemente suficiente, así que un pH descuidado durante varios días es casi siempre el desencadenante real, más que «poco cloro» sin más. Las zonas con menos circulación de agua —esquinas, detrás de escaleras, bajo el skimmer si apunta mal— se afectan antes porque reciben menos paso de cloro y acumulan más sedimento.
Los nutrientes no siempre vienen de los bañistas: los fertilizantes y la tierra de las macetas cercanas, arrastrados por el viento o al riego, aportan fosfatos que las algas usan para crecer igual que lo haría una planta. Por eso una piscina rodeada de jardín intenso, o cerca de césped recién abonado, tiende a tener más episodios de algas que una piscina más aislada, aunque la química se mida con la misma frecuencia en ambas.
Diagnóstico rápido: alga, o solo turbidez
No toda el agua sin brillo tiene algas. El verde franco que se adhiere a paredes, fondo o juntas y se puede raspar con la mano o un cepillo es alga. El agua simplemente lechosa, sin color verde, suele ser un problema de filtración o de cloraminas, y el protocolo de este artículo no es el que le corresponde: en ese caso, la guía de agua turbia por mucho uso encaja mejor. También existen variantes de alga menos habituales que la verde: la mostaza, de tono amarillento y más resistente al cloro, y la negra, que se agarra a juntas y grietas y necesita un cepillado más agresivo antes de que cualquier químico pueda actuar sobre ella. En los tres casos el protocolo de fondo es el mismo; solo cambia cuánto cepillado y cuántas repeticiones necesitas.
| Tipo | Aspecto y dónde aparece | Qué cambia en el protocolo |
|---|---|---|
| Verde | Verde franco en agua, paredes y fondo; la más frecuente y la más fácil de tratar | El protocolo estándar de esta guía suele bastar con una sola repetición como mucho |
| Mostaza o amarilla | Tono amarillento, sobre todo en zonas de sombra y poca circulación | Más resistente al cloro habitual: necesita cepillado más insistente y, a menudo, repetir el choque |
| Negra | Puntos oscuros agarrados a juntas, grietas o zonas rugosas | Hay que romper la capa que la protege cepillando con fuerza esa zona concreta antes de que el choque pueda actuar; suele necesitar más de una repetición |
Protocolo de 48 horas
- Cepilla toda la piscina antes de añadir nada, incluidas las esquinas, los escalones y detrás de las escaleras. Romper la capa de alga con un cepillo adecuado a tu revestimiento es lo que permite que el producto llegue a actuar; sin este paso, cualquier tratamiento tarda más y rinde menos.
- Corrige alcalinidad y pH. Con el pH en el rango de trabajo (7,2-7,6) el choque siguiente será mucho más eficaz; el procedimiento está en la guía de control del pH.
- Aplica un tratamiento de choque siguiendo la tabla de la etiqueta según los litros reales de tu piscina. Repártelo por toda la superficie, no en un punto. Los criterios completos para decidir el choque están en cuándo conviene un tratamiento de choque.
- Filtra sin parar durante al menos 24 horas seguidas. Es el paso que más se salta y el que más falta hace: sin caudal continuo, ni las algas muertas ni las partículas que quedan en el agua se retiran.
- Revisa y limpia el filtro pasadas esas horas: va a estar mucho más cargado de lo habitual y, si es de arena, puede necesitar más de un retrolavado.
- Repite el cepillado a las 24 horas si todavía queda color en alguna zona, sobre todo en las esquinas y donde el agua se mueve menos, y valora un segundo choque más suave si el cloro libre ha vuelto a caer a cero. No repitas el choque completo cada día «para asegurar»: si el cloro se mantiene, el problema que queda es de cepillado o de circulación, no de dosis.
- Usa un clarificante o floculante solo si, con la química ya en rango, queda turbidez de algas muertas que el filtro tarda en retirar por sí solo.
Por qué las esquinas y las zonas sin corriente tardan más
Aunque el resto de la piscina quede clara, es habitual que las esquinas, los rincones bajo la escalera o el lado opuesto a los retornos sigan con un velo verde uno o dos días más. Son zonas de menos circulación: el cloro tarda más en llegar, el agua se renueva menos y ahí es donde se ha acumulado más sedimento. Además, si esa esquina recibe sol directo buena parte del día, la fotosíntesis del alga se ve menos frenada que en zonas de sombra. Tres cosas ayudan: cepillar esas zonas con más insistencia y más veces, comprobar que los retornos de agua estén orientados de forma que generen corriente hacia ellas y no las dejen «muertas», y alargar la filtración un poco más de lo que marca la regla general mientras dure la recuperación.
Cómo evitar que vuelvan
- Mantén el pH y el cloro dentro de su rango de forma constante: las algas casi siempre aparecen tras varios días de descuido, no de golpe.
- Cepilla las esquinas y zonas de poca circulación una vez por semana como mínimo, no solo cuando ya se ve alga.
- Revisa que la orientación de los retornos mueva el agua por toda la piscina, sin zonas muertas evidentes.
- Un algicida de mantenimiento ayuda a prevenir, pero no sustituye al cloro ni al cepillado: es un complemento, no la solución principal.
- Evita que entren al agua productos de jardín (fertilizantes, tierra) que aportan los nutrientes que las algas necesitan para crecer.
- Si usas cubierta cuando la piscina está cerrada, límpiala antes de retirarla: el agua y la suciedad acumulada encima pueden caer directamente al vaso y aportar justo los nutrientes que quieres evitar.
Ten en cuenta también la estación: con más horas de sol y agua más caliente, cualquier descuido de unos días se nota mucho antes que en primavera u otoño. En pleno verano, lo que en marzo tarda dos semanas en dar problemas puede notarse en dos o tres días, así que la rutina de medición debe ser más constante precisamente cuando más se usa la piscina.
Errores que hacen que las algas vuelvan enseguida
Dar el choque sin cepillar antes deja protegida buena parte del alga. Cortar la filtración antes de tiempo impide retirar lo que el tratamiento ha desprendido, y ese sedimento sirve de base para un nuevo brote. Ajustar el cloro sin haber corregido el pH hace que el producto rinda menos de lo esperado. Y usar un algicida a la vez que un choque muy fuerte sin comprobar en la etiqueta que ambos productos son compatibles puede anular el efecto de alguno de los dos: revisa siempre las indicaciones del fabricante antes de combinarlos.
Seguridad al tratar una piscina con algas
- No mezcles nunca el producto de choque con algicida, reductor de pH u otro tipo de cloro en el mismo cubo: el cloro en contacto con ácidos u otros productos puede liberar gases tóxicos o provocar una reacción violenta.
- Añade siempre el producto sobre el agua, nunca al revés, con guantes y gafas de protección, y en una zona ventilada si manipulas producto en polvo.
- No dejes que niños o mascotas se acerquen al agua mientras dura el tratamiento ni antes de que el cloro haya vuelto a su rango habitual.
- Guarda cada producto en su envase original, cerrado, y separa siempre el cloro de cualquier ácido en el lugar de almacenaje.
Preguntas frecuentes
¿Puedo bañarme mientras trato el agua verde?
No hasta que el cloro libre haya vuelto a su rango habitual (0,5-2,0 mg/L) y el agua tenga buen aspecto. Durante el tratamiento las concentraciones son mucho más altas de lo normal y no son seguras para el baño.
¿Hace falta vaciar la piscina si las algas son muy intensas?
Casi nunca. El protocolo de cepillado, choque y filtración continua funciona incluso con agua muy verde; vaciar solo se plantea si, además de las algas, hay otro problema de fondo, como un estabilizante muy por encima de su referencia que no baja de otra forma.
¿El algicida sustituye al cloro o al choque?
No. El algicida es un complemento preventivo, no el tratamiento principal. Para eliminar un brote ya instalado, lo que hace el trabajo real es el cepillado y el cloro en dosis de choque; el algicida ayuda después a que no vuelva a aparecer.