Control del pH de la piscina: guía completa

El pH debe estar entre 7,2 y 7,6. Por debajo, el agua se vuelve agresiva para la piel, los ojos y el equipo; por encima, el cloro pierde fuerza desinfectante y aparece cal en paredes y filtro. Es el parámetro que más gobierna a los demás, así que corregirlo en el orden equivocado es la razón número uno por la que "no hay manera de estabilizar la piscina".
Qué hace el pH y por qué se sale de rango solo
El pH mide si el agua es ácida o alcalina. En una piscina no es un capricho técnico: condiciona directamente cuánto cloro activo hay disponible para desinfectar. Con el pH alto, gran parte del cloro que añades se queda en una forma química poco eficaz; con el pH bajo, el cloro es más agresivo, pero también lo es el agua para la piel, los ojos y las partes metálicas de bombas y accesorios.
El pH no se mantiene solo. Sube con el uso de la piscina (el sudor y los productos cosméticos de los bañistas son ligeramente alcalinos), con la aireación del agua en cascadas o retornos, y en las piscinas de clorador salino, donde el propio proceso de electrólisis genera un residuo alcalino. Baja con la lluvia, con algunos tipos de cloro y cuando el agua tiene poca alcalinidad y por tanto ninguna capacidad de amortiguar cambios. Medir dos veces por semana en temporada de baño, y a diario si la piscina tiene mucho uso, es lo que evita sorpresas: si ya ves el agua turbia o verdosa, conviene diagnosticar primero por síntomas en agua turbia por mucho uso o en eliminar algas verdes en 48 horas.
Cómo medir el pH sin falsear el resultado
Los tres sistemas habituales son las tiras reactivas, el kit líquido de reactivo (fenol rojo) y el medidor digital. Las tiras son las más cómodas pero las que peor envejecen: si llevan meses abiertas o han cogido humedad, dan lecturas poco fiables. El kit líquido es más preciso y barato a largo plazo. El medidor digital es el más exacto, pero necesita calibrarse de vez en cuando con la solución patrón que indique su manual.
Da igual el método: toma la muestra a unos 30-40 cm de profundidad, lejos de retornos de agua y del skimmer, y con la piscina en marcha al menos un rato antes para que el agua esté homogénea. Medir justo después de rellenar con agua nueva o justo tras la lluvia da lecturas que no representan el agua real; espera a que el sistema de filtración haya recirculado el volumen antes de fiarte del resultado.
El orden importa: alcalinidad, luego pH, luego cloro
La alcalinidad total es la capacidad del agua para resistir cambios bruscos de pH: actúa de colchón. Si está muy baja, el pH sube y baja con cualquier cosa —un chaparrón, un rato de sol fuerte, un grupo grande de bañistas— y da la sensación de que "no hay manera" de estabilizarlo. La alcalinidad no tiene un valor legal fijo: usa el rango que indique tu kit de análisis o el fabricante de tus productos, y no lo mezcles con el de otro kit distinto.
Por eso el orden de trabajo correcto es: primero alcalinidad, después pH, y solo entonces cloro o algicida. Si la alcalinidad está baja, se sube con un producto específico (habitualmente a base de bicarbonato de sodio); si está muy alta, con el mismo ácido que se usa para bajar el pH, en dosis menores. Corregir el pH sin tocar antes una alcalinidad muy desviada suele traducirse en que, un par de días después, el pH vuelve a estar donde estaba.
| Si el pH está en... | Qué provoca | Con qué se corrige |
|---|---|---|
| Por debajo de 7,2 | Agua ácida: irrita ojos y piel, corroe metales y puede dañar juntas y revestimiento | Un producto alcalinizante (carbonato o bicarbonato de sodio, según el caso) |
| Entre 7,2 y 7,6 | Rango correcto: el cloro trabaja con su máxima eficacia | Nada; solo mantener la rutina de medición |
| Por encima de 7,6 | El cloro pierde fuerza desinfectante y se favorecen las incrustaciones de cal | Un producto reductor de pH (ácido clorhídrico/muriático o bisulfato de sodio en polvo) |
Cómo subir el pH cuando está bajo
Se usa un producto alcalinizante (carbonato sódico o, según el fabricante, sosa) diluido en un cubo de agua antes de repartirlo por la piscina con el sistema de filtración en marcha. La cantidad exacta depende del producto y de los litros reales de tu piscina: la etiqueta trae siempre una tabla de dosificación por metros cúbicos, y esa tabla manda por encima de cualquier cifra genérica que encuentres por ahí. Añade la dosis, deja circular unas horas y vuelve a medir antes de añadir más: subir el pH de golpe con dosis grandes es la forma más habitual de pasarse de rango en sentido contrario.
Cómo bajar el pH cuando está alto
Aquí se usa un ácido: clorhídrico (muriático) líquido o bisulfato de sodio en polvo, más cómodo de manejar porque no salpica. Ambos son productos agresivos. Como norma de seguridad, el ácido se vierte siempre sobre el agua y nunca al revés, se hace con guantes y gafas de protección, en una zona ventilada y lejos de niños y mascotas, y nunca se mezcla con otros productos de piscina en el mismo recipiente o al mismo tiempo: mezclar cloro con un ácido libera gases tóxicos. Igual que al subir el pH, la dosis depende del producto y del volumen real de agua: sigue la tabla de la etiqueta, aplica, deja recircular y vuelve a medir antes de repetir.
Cómo afecta un pH descuadrado a la piel, los ojos y el equipo
Con el pH bajo, el agua tiende a ser corrosiva: puede picar en los ojos, resecar la piel y acelerar el desgaste de piezas metálicas de la bomba, la valvulería y las escaleras. Con el pH alto ocurre lo contrario: el agua tiende a formar incrustaciones de cal en las paredes, en la línea de flotación y dentro del filtro, además de dejar sensación de piel tirante. Ninguno de los dos extremos es solo una molestia estética: mantenerse fuera de rango de forma prolongada acorta la vida del equipo y obliga a usar más cloro para conseguir el mismo nivel de desinfección, y en algún momento a recurrir a un tratamiento de choque que con el pH en su sitio no habría hecho falta.
En piscinas pequeñas y desmontables el pH se mueve más rápido
Cuanto menos volumen de agua tiene una piscina, más rápido reacciona a cualquier cosa: el mismo grupo de bañistas, el mismo rato de sol o la misma cantidad de polvo arrastrado por el viento tienen un efecto proporcionalmente mayor en 5.000 litros que en 50.000. Por eso las piscinas desmontables y las de poco volumen necesitan medir el pH con más frecuencia que una piscina de obra, no menos, aunque parezca que «al ser más pequeña da menos trabajo». También conviene ser más prudente con las dosis: un error de cálculo que en una piscina grande apenas mueve la aguja, en una piscina pequeña puede sacar el pH del rango de golpe. El caso más habitual es la piscina desmontable, con su propia guía en agua de la piscina desmontable: cloro, pH y limpieza.
Errores habituales que hacen que el pH vuelva a descuadrarse
- Ajustar el pH sin haber corregido antes una alcalinidad muy baja o muy alta: el pH no se sostiene y vuelve a moverse en un par de días.
- Añadir cloro granulado o pastillas justo antes de medir el pH: muchos productos de cloro son ácidos o alcalinos por sí mismos y falsean la lectura si mides demasiado pronto.
- Corregir con dosis grandes «a ojo» en lugar de seguir la tabla de la etiqueta según los litros reales de la piscina.
- No dejar tiempo de recirculación entre que añades el producto y vuelves a medir.
- Medir justo después de un aporte grande de agua nueva, de lluvia o de un chapuzón multitudinario, momentos en los que el agua todavía no está homogénea.
- Ignorar que las piscinas de clorador salino suben de pH más rápido que las de cloro convencional y necesitan revisarse con más frecuencia.
Preguntas frecuentes
¿Puedo bañarme mientras corrijo el pH?
Es preferible esperar a que el producto se haya repartido con la filtración en marcha, sobre todo si has usado un ácido o un alcalinizante concentrado. La etiqueta de cada producto suele indicar un tiempo de espera antes del baño; respétalo, especialmente si hay niños.
¿El pH puede corregirse solo con cloro?
No de forma fiable. Algunos productos de cloro mueven ligeramente el pH como efecto secundario, pero no sirven como método de ajuste: para eso están los alcalinizantes y los reductores específicos. Usar cloro para «arreglar» el pH suele desequilibrar la desinfección sin resolver el problema.
¿Por qué el pH sube más en piscinas con clorador salino?
El proceso de electrólisis que convierte la sal en cloro genera un subproducto ligeramente alcalino, lo que empuja el pH hacia arriba de forma constante. No es una avería: es propio del sistema, y por eso conviene medir el pH con más frecuencia que en una piscina de cloro tradicional.