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Poda de rosales: cuándo, cómo y con qué herramientas para conseguir la floración perfecta

Mantenimiento · 10 enero 2026 · Carmen Serrano

La poda del rosal es una de las tareas más importantes del jardinero y una de las más temidas. La poda principal de formación se realiza al final del invierno (febrero en la España mediterránea, marzo en el interior), cuando los brotes comienzan a despertar pero antes de que las hojas se abran completamente. Elimina primero las ramas muertas, enfermas o que se cruzan. Poda sobre un ojo exterior sano, en corte diagonal a 45° y a 5 mm del yema, para favorecer el crecimiento hacia afuera y la ventilación de la planta. Las herramientas deben estar afiladas y desinfectadas con alcohol entre planta y planta para evitar transmitir hongos. Los rosales de floración repetida necesitan una poda de mantenimiento ligera tras cada tanda de floración para estimular la siguiente.

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